Mucho se ha hablado de la publicidad en Twitter, de su modelo de monetización y mucho se ha debatido también de cómo debería ser o de cómo podría interferir en su uso habitual.
Pero como también se había dicho, la división japonesa de Twitter ya era rentable gracias a la publicidad tradicional online (lo que vienen siendo banners). Personalmente, creo que esto ha pasado bastante desaparecibido ya que he leído más bien poco o nada sobre ello de personas relevantes en la red.
No voy a andarme con rodeos; así es como Twitter Japan gana dinero:
Flowchart original por David Bradley @ http://bit.ly/flow-chart
Twitter, como ha dicho recientemente su creador, Jack Dorsey, es una nueva herramienta de comunicación. Más allá del uso que nosotros queramos darle o verle, esa es la realidad y para lo que fue creado, es lo que le define y eso es inalterable e inamovible. No es una red social ni es una comunidad, pero sí genera relaciones sociales y comunidad, que es diferente.
Yo me reconozco adicto a Twitter; ya son más de 19.000 twitts los que llevo y que han leído y leen 1.000 followers, pero no por ello puedo dejar de criticar ciertas tendencias que no terminan de gustarme y que, bajo mi punto de vista, deberían corregirse o por lo menos optimizar la herramienta para su uso.

En este caso, me quiero referir a los retwitts.
Realmente creo que el uso que se le está dando sobrepasa de sobremanera para lo que fue concebido; compartir algo interesante con el resto de usuarios para que estos también lleguen a disponer de cierta información que, si no disponen de la fuente, desconocerían.
Y es que si en su día Twitter se inundó de los RSS del blog personal de cada usuario (ahora la cosa está mejor), peticiones de meneos (cosa que aún pasa), resultados de juegos/tests… Ahora sucede con los retwitts, lo que simplemente crea rechazo ante algo que presumiblemente estaba orientado a mejorar la fluidez de la información entre usuarios, acabando por ser algo preferiblemente evitable y muchas veces incluso molesto.
A veces se hace desesperante ver tu timeline lleno de retwitts de algo que, seguramente, ya hayas leído porque quieren referenciar a un gran medio, cosa que ya critiqué hace tiempo argumentando que ésto no debería hacerse en lo que llamamos “blogocosa/blogosfera” por el simple hecho de que éstos medios funcionan por inercia y deberíamos fomentar más la referencia al vecino, al compañero, al blogger.
Otras veces, el grupo de usuarios que se genera es tan cerrado que el retwitt es totalmente inerte.
¿Por qué no optimizar y poder usar estas posibilidades de manera ordenada?
Es decir; imaginad que se estableciera un estándar para los retwitts, algo como un hashtag tipo #RT delante del propio twitt. Con esto se podrían filtrar los mismos y no tenerlos jamás en el timeline pero sí crear una pestaña/sección/apartado para verlos todos juntos y únicamente lo que son retwitts.
Además, esto podría aplicarse a otras tantas posibilidades que permite twitter como por ejemplo con los RSS.
El abuso de una posibilidad que brinda un servicio acaba por hacerlo molesto y crea rechazo. Algunas personas me lo han comentado también, que cuando ven a alguien que retwittea constantemente directamente lo eliminan de sus followings.
Por eso, además, no puedo estar en mayor desacuerdo con Milagros de ChicaSEO cuando publica un artículo titulado “Incremente el efecto viral de sus retweet“.
Para mí es inconcebible que, una herramienta social como es Twitter, que únicamente pretende ser una vía de comunicación directa entre personas generando entre ellas diferentes relaciones y/o comunidades, llegue a ser usada con tales propósitos como el posicionamiento, la viralidad, etc., usando además métodos más cercanos a la mendicidad. Señores, no caigamos en esos malos hábitos.
Como decía, el abuso de las posibilidades que brinda Twitter (extensible a cualquier otra herramienta social) crea rechazo y muy profundo, pudiendo perder toda credibilidad o reputación, así que más vale ser comedido y no empezar a bombardear algo útil para que acabe siendo inútil.
Vengo a referirme a lo que hoy día conocemos como microblogging o nanoblogging, y lo que concretamente quiero reflejar en las siguientes líneas es el equívoco o mejor dicho, en la confusión que creo hemos caído todos o la gran mayoría de los usuarios más 2.0 sociales activos.
Sepamos primero qué significan los prefijos “micro” y “nano” según la RAE:
micro-.
(Del gr. μικρο-).
1. elem. compos. Significa ‘muy pequeño’. Microelectrónica, microscopio.
2. elem. compos. Significa ‘una millonésima (10-6) parte’. Se aplica a nombres de unidades de medida para designar el submúltiplo correspondiente (Símb. μ).nano-.
(Del lat. nanus, enano).
1. elem. compos. Significa ‘una milmillonésima (10-9) parte’. Se aplica a nombres de unidades de medida para designar el submúltiplo correspondiente. (Símb. n).
Habiendo visto esto se me plantea una duda…
¿Hacemos un uso adecuado de estos 2 prefijos? Mi respuesta, no.
Si únicamente usaramos “microblogging” para definir a ese conjunto de anotaciones ordenadas cronológicamente dentro de una temática libre o concreta pero de un tamaño más reducido que lo que habitualmente encontramos en los blogs, sí, estaríamos haciendo un uso correcto, dado que el prefijo “micro”, como bien indica la RAE, puede usarse simplemente para definir algo que es “muy pequeño”.
Pero entonces…
¿Por qué se usa también el término “nanoblogging”? Mi respuesta, no lo sé.
Twitter; donde la muchachada comenta lo que hace y lo que deja de hacer por muy banal que sea.
Pero no solo de banalidades vive esta nueva moda, también hay cosas que dices “Anda, qué curioso/qué útil/qué interesante”. Pero claro, también está el “¿Y a mí qué me cuentas?”. Es lo que tiene el microblogging nanoblogging, a unos les gusta y a otros les asquea pero a nadie deja indiferente.
El caso viene cuando hay frases que más bien te sorprenden y te hacen cuestionar algunas cosas, como por ejemplo es el caso de la siguiente frase, que muchos hemos leído multitud de veces tanto en Twitter como en algún que otro cliente de mensajería como estado personal:
Aclaremos y voy al grano.
Cuando la frase viene de una chica, mentiroso es el tío que diga que no piensa en esa muchacha desnuda, resbalándole el líquido elemento por sus curvas mientras enjabona y llena de espuma sus partes más íntimas… Es algo que a todo hombre le pasa, no puede evitarlo, es superior a nuestras fuerzas.

¿Cuál es la razón que motiva a una mujer a decir que se va a duchar?
¿No sabe o no piensa en lo que podrá pensar ese chico al que se lo está diciendo?