De nuevo, vuelvo a hablar de mi trabajo. Se me hace muy fácil ya que me encanta, aunque como todos los trabajos tiene momentos en que piensas que estarías mejor en casa. De todas formas, creo conveniente hablar sobre ello y exponer algunos temas.
Tendenciastv lo formamos 4 personas.
Xavier Güell, Francesca Tur, Juan de la Peña y yo.
Hay mucha gente, por el feedback que hemos recibido, que nos comentan sorprendidas el hecho de que únicamente seamos 4. Ésto, creo que es debido al resto de proyectos que se han podido ver en el pasado y algunos que pueden verse hoy día, los cuales tienen o han tenido plantillas mucho mayores y que, a mi modo de ver, sobrepasan lo realmente necesario… sobretodo con los tiempos que corren y con los precedentes que todos conocemos.
Cada uno tiene su función, pero todos hacemos de todo.
Si tuviera que explicarlo formalmente, podría decir que Xavi es el productor, Fran quién da la cara en los vídeos, Juan quién graba y yo quién se encarga de la web… pero todo esto va mucho más allá.
Entre Juan y Fran se encargan de montar los vídeos con Premiere, hacer los cortes, corregir tonos, efectos, audio… Xavi le da el repaso previo a la publicación comentando qué cambiar o qué mejorar mientras se pasa el día enganchado al teléfono y hablando con Fran, que a la vez está con tareas de comunicación sin parar… Y luego estoy yo, el webmaster, título que realmente no me gusta por sonar muy 1.0 pero que es lo más cercano a definir mis tareas.
¿La web nueva? Diseñada, maquetada y programada por mi.
¿Hace falta un banner? Voy abriendo Photoshop…
¿Newsletter? De nuevo Photoshop y refresca aquello de <table> <td>…
En definitiva, todo lo visual online de Tendenciastv pasa por mí.
¿Cómo definiríais mi función? Es realmente complicado.
Pero por eso mismo estoy muy orgulloso de lo que hago, porque toco muchísimas cosas y, pese a que algunas me gustan más que otras (siempre preferiré diseñar que programar), eso me hace aprender muchísimo día a día.
Cuando un trabajo es nutritivo… ¿Qué más se puede pedir?
Empezaré a retomar el ritmo en el blog con un tema que ha estado “en el candelabro”, como diría alguna famosilla de poca monta. Aviso de que es bastante larga…
Desde antes de formar parte del equipo de Tendencias.tv, todo lo que se iba moviendo en cuanto a videoblogs (de momento usaré éste término, más adelante ya veremos) me empezaba a interesar desde el punto de vista del consumidor y desde el punto de vista del inversor, que pese a no serlo, me parecía algo muy a tener en cuenta.
Está claro que un proyecto no tiene una travesía satisfactoria si no se cumplen varios requisitos, pero es que el primero, el de salir a flote, es el más sencillo; normalmente solo precisa de ganas e ilusión. El montante económico necesario para armar la nave viene después, o al menos así puede ser. Y esto es así para casi cualquier proyecto.
El problema está cuando no ocurre de esta manera.
Se ha hablado mucho de la cancamusa, de que el proyecto no era viable desde un principio, de sus inversores… pero es que es mucho más sencillo que todo eso.
Hablo de Mobuzz… tarde, pero hablo.
Y es que estaremos de acuerdo la gran mayoría en que el gran problema de Mobuzz no ha sido el dinero si lo miramos detenidamente.
El grandísimo problema de Mobuzz ha sido el entorno.