Estos 2 últimos meses han sido una auténtica pesadilla en cuanto a conexión a internet. En Twitter dejé constancia de ello día tras día y casi todos mis followers estaban al tanto, algunos incluso llegaron a cansarse del tema y con razón, yo también lo estaba.
La cosa se remonta a mediados de Abril (llevábamos desde Febrero sin problemas) cuando, inexplicablemente, la conexión perdía sincronía. Era muy raro ya que mediante el router que veníamos usando, un D-Link G624, podíamos ver como se detectaba la conexión perfectamente mostrando los datos de ruido y atenuación de la línea pero en cambio no mostraba la velocidad de sincronización de subida ni de bajada. La solución estaba en reiniciar el router y así volver a sincronizar.
Pero claro, cuando tienes que reiniciar una vez cada 24 horas, pues mira, se puede soportar. Pero cuando tienes que hacerlo cada 30 minutos, o cada 2 horas, o quizá 3 veces en 15 minutos, la cosa empieza a desquiciarte y acabas por desesperarte de tal manera que desearías tener al mandamás de Timofónica para recordarle que la muerte acecha tras cualquier esquina.
Ni de broma; éste Gobierno está plagado de corruptos y amiguitos de otros que lo único que han venido a hacer es a devolver favores de cuando llevaron a Zapatero a la Moncloa.
Esa es la sensación que le deja a uno todo lo que está haciendo el PSOE en el Gobierno últimamente, una de las peores gestiones sociales y económicas que recuerdo en la corta historia democrática española, siempre dividida entre derecha e izquierda, entre el capitalismo y lo social… ¿Social?

¿Es esto progreso? No.
Quiero dejar constancia de mi total desencanto con el PSOE “gracias” a esta legislatura, la legislatura del talante que se está convirtiendo en la legislatura de la cruzada contra internet, de querer parar el desarrollo, de no querer ver más allá, de seguir basándose en modelos de política prehistóricos, de criminalizar al internauta y de los canones injustos e indiscriminados.
Mi voto, lo han perdido.
PS: Votad Antitaurinos. Que por cierto, el Ministerio de Cultura premió hace poco a 2 toreros.
Cuando entras en el mundo laboral que abraza todo lo que tiene que ver con informática más o menos avanzada, te das cuenta de lo realmente sobreexplotados que estamos quienes nos dedicamos a esto.
No todos corremos la misma suerte y pese a que finalmente lleguemos a trabajar a lo que únicamente nos queríamos dedicar desde un principio, siempre estás atento a los movimientos del mercado laboral que se suceden para darte cuenta de como se nos puede llegar a sobreexigir.

Hoy, por ejemplo, mediante un twitt de Joan Jiménez, entré a un grupo de Facebook del cual no diré el nombre, en el que se ofrecía empleo para trabajar en una empresa de la cual tampoco diré el nombre como diseñador web.
Eso decía el titular del anuncio, pero al entrar en su descripción la cosa ya se ampliaba un poquito.
Se pedían conocimientos en retoque de imágenes y fotomontajes, además de los lógicos conocimientos avanzados en HTML y CSS, es decir, nada complicado y todo dentro de la lógica, como con Photoshop e Illustrator… Pero la cosa ya empezaba a “rascar” cuando seguían los requisitos pidiendo manejo perfecto de Flash y After Effects, cosa que luego remataban valorando conocimientos de 3D Studio Max.
Ser multidisciplinar está bien, muy bien, te abre muchísimas puertas y esta por ejemplo, sería una. Pero no es lógico ni debería ser aceptable que, buscando un diseñador web, se le vayan a poder encargar tareas como aplicar efectos especiales a vídeos, montarlos directamente, o que un día se descuelguen pidiendo algo a modelar en 3D Studio Max. No son tareas de un diseñador web, que únicamente debería dedicarse a crear la web gráficamente y máximo, maquetarla.
Cada oficio debería tener sus competencias y ese es el principal problema de quienes estamos entre ordenadores, tabletas gráficas y/o muestras de Pantone.
Este sólo ha sido un ejemplo de entre los miles que podéis encontrar entre las ofertas que se ofrecen en las tantísimas webs de búsqueda de empleo que hay en la red.
Definitivamente no. Y el derecho a manifestarse, tampoco.
O eso es lo que deben creerse los Mossos d’Esquadra.
Estos últimos días, en Barcelona se han ido sucediendo varias manifestaciones; en contra de la crisis, por la precariedad laboral y por el plan universitario de Bolonia.
Ésta última ha sido la protagonista sin duda, por las actuaciones totalmente desproporcionadas que han tenido los ¿cuerpos de seguridad? autónomicos de Catalunya.
Frente a un grupo de estudiantes sentados frente a la facultad central de la Universidad de Barcelona, que portaban como armas libros y palabras, los Mossos han hecho una demostración de podería, fuerza y capacidad (además de una total falta de ética y escrúpulos) arrollando a todo estudiante que se les pusiera por delante, apaleando, golpeando, arrastrando, pisoteando y arrestando a todo aquél que no se dispersara, a todo aquél que se estuviera manifestando en contra de algo que cambiará su mundo.
¿Estamos locos o qué? ¿Desde cuando no se puede uno manifestar en España?
¿Ha habido algún ataque por parte de los estudiantes que hiciera peligrar la integridad física de los agentes para que se llevara a cabo tales actuaciones?
¿Es que ahora somos todos considerados delincuentes? ¿Cómo se justifica esto?
Absolutamente demencial que esto pase en 2009, en el siglo XXI y en España.
Supuestamente un país democrático, donde se pueden convocar huelgas sin temor a represalias, donde uno puede manifestarse, donde existe la libertad de expresión… Y lo peor de todo, un país donde supuestamente debes ser protegido por los mismos que, si no sigues sus órdenes, te llevas un parte de lesiones del que nadie se va a hacer responsable.
En el vídeo que aquí tenéis podéis ver lo que allí sucedió.
Si alguien encuentra algún motivo lícito y que justifique tal despropósito, por favor, que deje constancia. Si como yo, no véis tales motivos ni ninguna justificación, haceros eco, porque alguien debe responsabilizarse total y absolutamente (¿Dimitirá usted, Sr. Saura?) de privar de un derecho constitucional a los estudiantes que allí estaban.