Cada vez que dices algo en Buzz o te contestan, recibes un “e-mail”. Aunque esto habría que matizarlo, ya que realmente no es un e-mail si no un elemento de Buzz, desde el cual podemos ver todo lo que se está diciendo a raíz del primer mensaje y contestarlo desde el mismo elemento. Podemos seguir la conversación y participar en ella, de manera aislada. A mí me parece genial.
El problema está en que, por defecto, GMail avisa de nuevos buzzeos como si fueran e-mails de toda la vida y claro, llega a saturar y molestar mucho si la actividad es incesante, lo cual puede desmadrarse si el servicio funciona. Veamos pues como controlar esto.

Primero de todo, consideraré que queréis seguir utilizando Buzz y seguir las conversaciones.
Para ello, lo primero que tendremos que hacer es crear una etiqueta para los mensajes que nos lleguen. No intentéis abrir una que se llame Buzz ya que está reservada por el sistema (además, la utilizaremos más adelante).
Tras esto, tenemos que ir a crear un filtro de correo.
Rellenamos únicamente el apartado Contiene las palabras / Has the words con lo siguiente:
label:buzz

En el paso siguiente, marcamos la opción Omitir recibidos (Archivar) / Skip de inbox (Archive it).
Además, marcamos Aplicar la etiqueta / Apply the label y seleccionamos del desplegable la etiqueta que hayamos creado anteriormente.
Con esto hacemos que los mensajes de Buzz no lleguen nunca a la bandeja de entrada y se nos marquen, de tal manera que podremos estar al tanto de cuantos mensajes pendientes tenemos en nuestras conversaciones abiertas y poder mantenerlas.

Antes de terminar, si ya teníamos mensajes de Buzz, podemos hacer que este filtro se ejecute en lo que ya teníamos almacenado marcando la casilla Aplicar también el filtro… / Also apply filter to… y así tenerlo ya todo organizado.
Con todo esto, conseguiremos no saturarnos de e-mails en nuestros dispositivos siempre y cuando usemos IMAP, para POP hay que utilizar filtrado desde el propio programa que usemos, no tener la bandeja de entrada llena de avisos de Buzz, pero mantendremos un acceso a Buzz que además nos marcará cuantos mensajes nuevos hay en las conversaciones que hemos participado.
A mí esta manera de gestionar Buzz me funciona realmente bien.
Únicamente comparto cosas desde el sistema para así no caer en la duplicidad automática de contenido y gestiono los avisos de manera eficiente para seguir las conversaciones únicamente cuando quiero y no cuando a GMail le da por la hiperactividad a base de e-mails.
Espero que sirva y en serio, dadle una oportunidad.
Buzz está realmente bien, necesita un tiempo de aprendizaje y no estamos acostumbrados a ello gracias a la inmediatez que representa Twitter y al aprendizaje gradual que tiene Facebook. En Buzz todo empieza siendo caótico y tenemos que buscar nosotros ese equilibrio, pero sobretodo, no penséis que es excluyente, es un complemento para nuestra actividad online.
Buzz es la nueva apuesta social de Google, que cada vez se va metiendo más en el ajo intentando competir contra Facebook y Twitter. Su estrategia inicial fue la de ir a golpe de talonario, siendo YouTube de los primeros en caer y terminando una mala tarde de las que tiene cualquiera con Jaiku.

Veo Google Buzz como un mashup de diferentes herramientas sociales; mantiene la fórmula Twitter que todos han ido copiando de comentar lo que quieras, caja de texto y todos los updates de tus contactos en una timeline general. Añade (y potencia) la manera de compartir al estilo Facebook ya que, desde la misma caja de texto donde escribimos podemos, por ejemplo, compartir una foto, un vídeo o una web cualquiera. Bebe también de Frienfeed por ser un medio desde el que compartir toda tu actividad en la red; puedes añadir tu usuario de Twitter (no sincroniza la cuenta, extrae los tweets por RSS), Flickr, YouTube e incluso compartir tus feeds de Reader. Y por último, toma de Foursquare la manera de compartir información cuando accedemos desde un móvil, desde el cual podemos decir algo y automáticamente saldremos en un mapa con nuestra posición, pudiendo ver desde donde habla la gente o quién está cerca tuyo.
Buzz tiene muchas cosas muy buenas, pero hay que saber controlarlo.
La principal y más importante: No añadir ningún sitio a Buzz; ni Twitter, ni Flickr, ni Reader… Nada.
¿Por qué? Muy fácil.
Estos servicios ya tienen su canal. Buzz pretende ser un servicio en el que establecer una comunicación y compartir, pero si ya lo estamos haciendo por otras vías… ¿Por qué hacerlo redundante? Un claro ejemplo es lo que ha sucedido con Reader y los artículos compartidos. Si ya veo lo que compartes desde Reader porque en Reader lo que hago es ir a leer artículos/posts… ¿Por qué tengo que volver a verlo en Buzz? No tiene sentido.

Otra razón es que Buzz tiene su sistema de compartir enlaces. No hace falta anidar tu cuenta de Reader para mostrar ahí todos tus compartidos, si quieres compartir algo en concreto es mejor hacerlo desde la propia caja de texto enriquecida y así no saturarás a tus seguidores con la misma información una y otra vez. Esto además, es aplicable al resto de servicios; no tengo por qué leer en Buzz lo que dices en Twitter porque ya lo veo en Twitter. Creo que se entiende.
El ruido puede hacer mucho daño a una herramienta social como Buzz, sobretodo teniendo en cuenta que su principal activo es la manera de seguir conversaciones que, pese a estar mal implementada desde un principio (saturación de e-mails), me parece realmente buena y efectiva.
Los usuarios de BlackBerry que además uséis vuestra cuenta de GMail en ella, sabréis exactamente de qué estoy hablando nada más leer el titular.
Y es que a pesar de tener la mejor gestión de correo en cualquier dispositivo móvil (a mi parecer), cualquier BlackBerry sufre un problema con GMail que resulta tan extraño como desquiciante la mayoría de las veces… siempre dependiendo del usuario, claro.
Pues bien. El “problema” viene cuando añadimos a nuestra BlackBerry una cuenta de GMail, y nos damos cuenta de que al enviar un correo usándola se nos reenvía el mismo mail al terminal, teniéndolo así por duplicado. Como si recibiéramos un e-mail nuevo de otra persona; esto al principio puede ser lo típico que dices “no pasa nada, no me molesta”… pero una vez le empiezas a dar un uso realmente intensivo al tema, te empieza a fastidiar bastante.
La solución es realmente sencilla.
Tendremos que entrar a nuestro servidor BIS (BlackBerry Internet Service) y configurar un nuevo filtro en nuestra cuenta de GMail (o con la cuenta que nos de este problema); seguidamente seleccionamos la opción “Agregar filtro”. Ahora nos saldrá un breve formulario donde pondremos nombre al filtro (es irrelevante) y configuramos la acción que llevará a cabo al recibir un mail.

Agregamos el filtro.
Automáticamente lo tendremos activado y funcionando, siempre y cuando hayamos seguido los pasos al pie de la letra y no hayamos “improvisado” con la configuración.