No me extenderé mucho explicando el por qué de la afirmación tan clara que hago en el titular de este posts. Lo ilustraré y estoy seguro que os daréis cuenta del poco acierto que han tenido en Facebook al hacer su rediseño de tal manera, que parece sacado a marchas forzadas y sin esperar a tenerlo totalmente terminado.
Aquí van 3 capturas:
Página principal con el nuevo diseño y un perfil, con el nuevo diseño y con el antiguo.
Juzguen ustedes mismos:
Como decía al principio, da la sensación de no estar terminado.
Los espacios delimitados por colores/líneas no concuerdan al pasar de la página principal a perfiles, grupos o páginas. Debería haberse pensado en seguir la línea de separación que marca la nueva posición del buscador, dejando el sidebar izquierdo como elemento principal y del que a partir de él se desarrolle el resto, quedando todo el contenido encajado en la parte restante de la página.
Pese a esto, considero que el nuevo diseño de Facebook es bueno. Si toda la red lo adoptara (repito, toda) ayudaría muchísimo a la navegación, sobretodo por el uso de la iconografía que alivia la carga visual de la página y la importancia del nuevo sidebar a la izquierda, que sustituye a la tan molesta barra inferior de la que únicamente sobrevive el chat.
¿Vosotros qué pensáis?
Cuando entras en el mundo laboral que abraza todo lo que tiene que ver con informática más o menos avanzada, te das cuenta de lo realmente sobreexplotados que estamos quienes nos dedicamos a esto.
No todos corremos la misma suerte y pese a que finalmente lleguemos a trabajar a lo que únicamente nos queríamos dedicar desde un principio, siempre estás atento a los movimientos del mercado laboral que se suceden para darte cuenta de como se nos puede llegar a sobreexigir.

Hoy, por ejemplo, mediante un twitt de Joan Jiménez, entré a un grupo de Facebook del cual no diré el nombre, en el que se ofrecía empleo para trabajar en una empresa de la cual tampoco diré el nombre como diseñador web.
Eso decía el titular del anuncio, pero al entrar en su descripción la cosa ya se ampliaba un poquito.
Se pedían conocimientos en retoque de imágenes y fotomontajes, además de los lógicos conocimientos avanzados en HTML y CSS, es decir, nada complicado y todo dentro de la lógica, como con Photoshop e Illustrator… Pero la cosa ya empezaba a “rascar” cuando seguían los requisitos pidiendo manejo perfecto de Flash y After Effects, cosa que luego remataban valorando conocimientos de 3D Studio Max.
Ser multidisciplinar está bien, muy bien, te abre muchísimas puertas y esta por ejemplo, sería una. Pero no es lógico ni debería ser aceptable que, buscando un diseñador web, se le vayan a poder encargar tareas como aplicar efectos especiales a vídeos, montarlos directamente, o que un día se descuelguen pidiendo algo a modelar en 3D Studio Max. No son tareas de un diseñador web, que únicamente debería dedicarse a crear la web gráficamente y máximo, maquetarla.
Cada oficio debería tener sus competencias y ese es el principal problema de quienes estamos entre ordenadores, tabletas gráficas y/o muestras de Pantone.
Este sólo ha sido un ejemplo de entre los miles que podéis encontrar entre las ofertas que se ofrecen en las tantísimas webs de búsqueda de empleo que hay en la red.