Estaba yo esperando en una parada de autobús en Barcelona, concretamente en Palau Reial para irme a casa, cuando de repente me sorprende una pregunta de lo más freak que podría escuchar un blogger:
Juro que me he quedado un poco parado al oir la pregunta y fijarme en el supuesto Enrique Dans. La verdad es que se le parecía, pero el buen hombre le contestó que no, que se equivocaba de persona. Pero sí, se parecía.
La pregunta se las trae, cierto es.
¿Qué pasa si es él? ¿Le preguntas sobre como le fue por China o por la T4?
¿Le pides que te firme una PC Actual? ¿Que te dé un beso? ¿Que te diga la hora?
No se qué esperaría, la verdad, si hubiera sido quién creía él que era, no sé yo si le hubiera sido sincero respecto a su identidad, que hay cada uno suelto…
Tampoco he hablado con ese lector del gurú de moda (porque el verdadero gurú es él) no sé si por vergüenza o qué, pero el caso es que se ha subido a mi autobús y eso me ha hecho pensar que personas más o menos cercanas también están por tu entorno pese a que no lo notes.
Eso me hace pensar en cuanta gente de mi alrededor lee los mismos blogs que yo, o si alguno de mi barrio o zona lee el mío… ¿Y si un día me reconocieran?
Sería realmente extraño, a la par que gratificante.