Ya era hora de salir del nido, casi más por necesidad que por capricho. No negaré que tenía ganas ya de disfrutar de algo medianamente mío, pero es que estar en Barcelona cada día me va a ahorrar el desgaste mental que produce el transporte público una barbaridad.
Pero claro, a falta de 2 meses para cumplir los 23 años, es evidente que no puedo permitirme grandes excesos, es decir, el comprar un piso… aunque se lo haya propuesto a mis padres alguna que otra vez, por eso de “realizar una inversión”. No coló.
La solución es fácil; alquiler.
Bueno, no tanto. He estado todo este mes buscando y visitando pisos y la cosa está complicada, más que nada porque la gente sigue pidiendo cantidades demasiado altas para lo que ofrecen (hay cada piso que no merece ni llamarse piso), aunque siempre se encuentra alguna que otra ganga… que suele durar poco.
Pero bueno, al margen de analizar como está todo el tema del alquiler, de las ayudas del Gobierno y la Generalitat (hablaré del tema más adelante, cuando lo tenga todo un poco más asimilado), etc., lo que vengo a ofrecer es una habitación.
Actualmente somos 2 personas para el piso, my friend Germán y yo.
Si estás interesado, deja un comentario y me pondré en contacto contigo… aunque seguramente ya sepas como hacerme saber de tu interés por otras vías; mail, Facebook, Twitter, GTalk, etc.
Ale, otra utilidad más encontrada para el blog…