Leía esta mañana en El Mundo un artículo en el que se informaba de las sanciones que establecerá la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos a bloggers que no informen adecuadamente de su relación con empresas/anunciantes de las que hable en su web.
Éstas podrían llegar a ser de hasta $11.000 si no se informa de manera clara y evidente la relación blogger/anunciante.
El artículo es el siguiente;
“Multa a los bloggers que no informen de su relación con los anunciantes”.
Mi compañero de Cava&Twitts, Marc Cortés, no tardaba en expresar su opinión acerca de lo que le parece correcto y lo que no de esta medida. Así que yo no voy a ser menos :P
Dejando de lado lo que pueda afectar al consumidor, el cual creo que es suficientemente inteligente como para saber qué comprar y qué no sin la opinión de un periodista o un blogger, creo que lo que nos estamos dejando por el camino es la vieja aspiración del blogger a convertirse en la alternativa anárquica del periodista.
Buscamos la libertad absoluta de expresión.
Pero también pecamos de querer algo que no nos toca; podemos expresar nuestra opinión y ser un referente en ello, pero hay que dejar claro que no somos periodistas ni deberíamos querer serlo… ¿O sí? Obviamente cada cosa aporta puntos positivos y negativos, pero no es por lo que aporte si no por lo que nosotros seamos capaces de aceptar.
Creo a ciegas en el buen hacer del blogger. No digo nada nuevo si comento aquello de que si hablas de un producto que te ha dado una empresa, es éticamente obligatorio dejarlo bien claro al publicar tu opìnión.
Así pues… ¿Queremos elevar el nivel natural del blogger?
¿Queremos ser equiparados a los periodistas?
¿Es hora de profesionalizar desde la base al colectivo?
¿Aceptaríamos todo lo que ello comporta?
Si queremos llegar a ser algo necesitamos regulación. Es por eso que esta medida me parece correcta. Normalmente un periodista cuando recibe un producto a analizar (ya sea en revistas de informática, de motor, etc…) éste tiene que devolverlo ya que si no, se consideraría al mismo como el pago para realizar una buena crítica. El blogger, normalmente, se queda con el producto… Y aún así solemos opinar sin prohibición alguna.
Serían muchos deberes por cumplir siendo balanceados con, obviamente, otros tantos derechos a percibir… ¿Nos compensaría?
Simplemente por eso ya somos un colectivo por encima de otros; opinamos lo que queremos, cuando queremos y desde donde queremos. Seguramente no ganaremos lo suficiente (algunos) para vivir de ello, pero tampoco estaremos nunca bajo la influencia de un gran grupo o de ciertos aires políticos.
Y eso no nos lo quita nadie.
Regulación sí, equiparación no.
A ver si lo hacen en los medios, a veces en el país menudas se les cuela anunciando las bondades del ADSL de teléfonica y de nuevas tarifas… a mi no me parece mal que se diga, pero o follamos todos o la puta al río :)