Angel Custodio



Este es el lugar en el que escribo iré escribiendo todo aquello que pienso, siento y creo, sin tapujos ni adornos... a veces incluso
obviando la diplomacia, pero siempre con respeto e intentando aportar algo útil a todo aquello a lo que me refiera.

Simplemente se trata de cómo veo yo las cosas. Bienvenido.
 
follow me @ancude

Como anuncié anteriormente, el pasado 6 de Enero dejé de twittear hasta que llegara el 1 de Febrero, el cual llega pasado mañana. Por fin.

Pero no quería hablar de esta normalidad, si no de la del MundoReal™, la que verdaderamente hizo que necesitara un pequeño bypass en todo lo que me rodeaba y que empezado el año veía en su momento adecuado de tomar forma… nunca lo hice de la forma en que lo he hecho y seguramente repita, porque señoras y señores, centrarse en lo importante va bien, muy bien.

Y no es que le reste importancia a twitter en mi vida, en absoluto, pero hay cosas mucho más importantes en lo que palpamos y respiramos cada día nos guste o no. Hay que ser realistas y no engañarnos a nosotros mismos manteniendo únicamente “vida” en internet, sentados frente a una silla y viendo los problemas sucederse lejos de nosotros, sentados en una silla. Hay vida ahí fuera, en serio, y sobretodo te das cuenta cuando intentas emprender de verdad, en tu vida y con tu vida.

Al grano.
La razón principal (además de mi trabajo en Tendenciastv) por la que he estado casi 1 mes out de twitter es porque, por fin, puedo decir que vivo en Barcelona (ciudad) desde hoy y durante los próximos 5 años si todo va bien. Toca empezar un nuevo capítulo.

Tengo 22 años, el 23 de Marzo cumpliré los 23. Michael Jordan.
Es muy difícil hoy en día a mi edad, intentar ser independiente y dejar de chupar del bote de los padres, pero esto te lo dicen tantísimas veces en todos lados que al final acabas por pensar que no es más que propaganda con algún fin políticodestructivo ideado por alguna logia judeomasónica secreta con base en las catacumbas de alguna ciudad ancestral y perdida.
Para darse cuenta de ello hay que vivirlo.


Mañana escribo un post de verdad. Lo prometo.


Ya era hora de salir del nido, casi más por necesidad que por capricho. No negaré que tenía ganas ya de disfrutar de algo medianamente mío, pero es que estar en Barcelona cada día me va a ahorrar el desgaste mental que produce el transporte público una barbaridad.

Pero claro, a falta de 2 meses para cumplir los 23 años, es evidente que no puedo permitirme grandes excesos, es decir, el comprar un piso… aunque se lo haya propuesto a mis padres alguna que otra vez, por eso de “realizar una inversión”. No coló.

La solución es fácil; alquiler.
Bueno, no tanto. He estado todo este mes buscando y visitando pisos y la cosa está complicada, más que nada porque la gente sigue pidiendo cantidades demasiado altas para lo que ofrecen (hay cada piso que no merece ni llamarse piso), aunque siempre se encuentra alguna que otra ganga… que suele durar poco.

Pero bueno, al margen de analizar como está todo el tema del alquiler, de las ayudas del Gobierno y la Generalitat (hablaré del tema más adelante, cuando lo tenga todo un poco más asimilado), etc., lo que vengo a ofrecer es una habitación.

  • Entresuelo de 80m2. Entre Arc de Triomf (Metro L1) y Ciutadella, con Bicing delante.
  • Cocina office totalmente equipada (vitro, nevera y lavadora) y nueva a estrenar.
  • Suelos de parquet oscuro. Gres en cocina y baño (también nuevo a estrenar).
  • Recién pintado. Iluminación mediante ojos de buey en todo el piso.
  • Habitación amplia (espacio para cama, armario y escritorio perfectamente).
  • Precio: 300€ (incluye comunidad -faltarían gastos únicamente de luz, agua e internet-)

Actualmente somos 2 personas para el piso, my friend Germán y yo.
Si estás interesado, deja un comentario y me pondré en contacto contigo… aunque seguramente ya sepas como hacerme saber de tu interés por otras vías; mail, Facebook, Twitter, GTalk, etc.

Ale, otra utilidad más encontrada para el blog…


Me gusta empezar las cosas con sorpresas, sobretodo si éstas son agradables. Y es que pese a estar anti-twitter hasta el 1 de Febrero, sigo mirando que sucede por allí cual espía infiltrado..

Twitter ha sido el lugar en el que me he llevado una gratísima sorpresa que, la verdad, jamás me hubiera esperado y que, por eso mismo, me ha gustado mucho más que si lo hubiera encontrado por mi mismo de una forma… digamos, premeditadamente casual.

Le Fou es un grupo barcelonés realmente atractivo.
Sus melodías y la voz de su cantante femenina son un regalo para los oídos, con sonidos limpios, marcados y muy claros, que casan a las mil maravillas con letras profundas pero recitadas de una manera que automáticamnte se te quedan grabadas y, al rato, estás con algunas de sus frases canturreando sin darte cuenta.

Le Fou

Rock, pop, guitarras, algo de rabia contenida, amores, vivencias, emociones… Le Fou (significa El Loco en francés) desprende un aroma fabuloso, con canciones en castellano, inglés y francés, en un panorama musical bastante aburrido y pobre actualmente, donde siguen triunfando los de siempre y se apuesta poco por la innovación (sobretodo a nivel nacional).

Lo mejor de todo, es que muchos de los grupos que aparecen y se van conociendo gracias a la recomendación (la mejor vía para hacerse un nombre) y son conscientes de que lo social tira y mucho. En esto entra el juego la libre distribución de su material; es por eso que Le Fou pone a vuestra entera disposición toda su música en su web, en concreto sus 2 álbumes editados en 2005 y 2007, Vértigo y Electrocardiodrama (respectivamente), además de 4 canciones de sus primeros pasos en 2003 (la banda se formó en 1999).

Y decía lo de la sorpresa que me he llevado con Le Fou porque, un buen día, mirando quienes eran los nuevos followers que tenía durante mi retiro, vi que uno de ellos era @lefouband y que yo era su único following, lo que en un principio me desconcertó y que, tras escuchar su música, me enorgulleció.
Curiosa manera de descubrir buena música ¿verdad?

Os recomiendo encarecidamente escuchar la música que hacen Laura Maure (voz), Guillem Llotje, Miquel Cabal (guitarras), Toni Téllez (trompeta), Kike Bela (bajo) y Nacho Maure (batería).
Todo un grupazo que pasan directamente a ser de mis predilectos.

Twitter: @lefouband
Web: http://www.lefou.net/ (muy recomendable)
MySpace: http://www.myspace.com/lefouband

PS: Flowers in the skin, Flow y Nana; temazos.


Los usuarios de BlackBerry que además uséis vuestra cuenta de GMail en ella, sabréis exactamente de qué estoy hablando nada más leer el titular.

Y es que a pesar de tener la mejor gestión de correo en cualquier dispositivo móvil (a mi parecer), cualquier BlackBerry sufre un problema con GMail que resulta tan extraño como desquiciante la mayoría de las veces… siempre dependiendo del usuario, claro.

Pues bien. El “problema” viene cuando añadimos a nuestra BlackBerry una cuenta de GMail, y nos damos cuenta de que al enviar un correo usándola se nos reenvía el mismo mail al terminal, teniéndolo así por duplicado. Como si recibiéramos un e-mail nuevo de otra persona; esto al principio puede ser lo típico que dices “no pasa nada, no me molesta”… pero una vez le empiezas a dar un uso realmente intensivo al tema, te empieza a fastidiar bastante.

La solución es realmente sencilla.
Tendremos que entrar a nuestro servidor BIS (BlackBerry Internet Service) y configurar un nuevo filtro en nuestra cuenta de GMail (o con la cuenta que nos de este problema); seguidamente seleccionamos la opción “Agregar filtro”. Ahora nos saldrá un breve formulario donde pondremos nombre al filtro (es irrelevante) y configuramos la acción que llevará a cabo al recibir un mail.

bis-gmail

Agregamos el filtro.
Automáticamente lo tendremos activado y funcionando, siempre y cuando hayamos seguido los pasos al pie de la letra y no hayamos “improvisado” con la configuración.


Habiendo ya retomado la actividad en éste, mi blog personal, he cesado de la misma en uno de los lugares donde más tiempo había pasado últimamente; Twitter.

El pasado 6 de Enero twitteé anunciando que no volveré a escribir otro hasta el 1 de Febrero… casi 1 mes de ausencia auto-impuesta que me servirá para centrarme un poco tanto en mí como en mi trabajo.

Llevo 2 días y la cosa se me hace difícil, creo que estaba demasiado enganchado.
Veremos si cumplo…


Empezaré a retomar el ritmo en el blog con un tema que ha estado “en el candelabro”, como diría alguna famosilla de poca monta. Aviso de que es bastante larga…

Desde antes de formar parte del equipo de Tendencias.tv, todo lo que se iba moviendo en cuanto a videoblogs (de momento usaré éste término, más adelante ya veremos) me empezaba a interesar desde el punto de vista del consumidor y desde el punto de vista del inversor, que pese a no serlo, me parecía algo muy a tener en cuenta.

Está claro que un proyecto no tiene una travesía satisfactoria si no se cumplen varios requisitos, pero es que el primero, el de salir a flote, es el más sencillo; normalmente solo precisa de ganas e ilusión. El montante económico necesario para armar la nave viene después, o al menos así puede ser. Y esto es así para casi cualquier proyecto.

El problema está cuando no ocurre de esta manera.
Se ha hablado mucho de la cancamusa, de que el proyecto no era viable desde un principio, de sus inversores… pero es que es mucho más sencillo que todo eso.
Hablo de Mobuzz… tarde, pero hablo.

Y es que estaremos de acuerdo la gran mayoría en que el gran problema de Mobuzz no ha sido el dinero si lo miramos detenidamente.
El grandísimo problema de Mobuzz ha sido el entorno.